Buscar

07/05/2020 Jueves 4º de Pascua (Jn 13, 16-20)

Cuando Jesús terminó de lavar los pies a sus discípulos, les dijo: En verdad, en verdad os digo: El criado no es más que su amo, ni el enviado más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica.

Los discípulos están aturdidos. No salen de su estupor. Solamente Pedro reacciona, como reaccionó el día en que Jesús habló de la cruz en Cesarea de Filipo (Mt 16, 22). Pero también ahora Jesús se le enfrenta de forma violenta: Si no te lavo, no tienes parte conmigo. Pedro, que sigue sin entenderlo, acata la orden de Jesús.

Lo que Jesús ha hecho no es una ocurrencia peregrina. Es el núcleo de su mensaje. Dios, hecho carne en Jesús, se arrodilla ante la humanidad y da su vida por todos y cada uno de sus hijos; por todo ser humano. Por eso que nadie, comenzando por sus seguidores, tenemos derecho a adoptar actitudes dominantes ante otros. Y aunque también a nosotros nos cueste entenderlo, es cierto, como dice el Señor, que seremos dichosos siguiendo su ejemplo de servicio y entrega. Recordemos que en el Evangelio de Juan el lugar de la institución de la Eucaristía está ocupado por el lavatorio de los pies. Sin servicio y entrega la Eucaristía es una farsa.

Dichosos vosotros si lo ponéis en práctica.

A Pedro y compañeros les costó asimilar esta revelación tan revolucionaria y tan asombrosa de Dios. A todos cuesta. ¡Dios arrodillado a los pies del ser humano! Nos parece demasiado hermoso para que sea cierto. Pero estamos llamados a aceptar gozosamente que el Señor esté arrodillado a nuestros pies. Solamente entonces estamos donde Él quiere que estemos. Y solamente así sabremos arrodillarnos ante los demás.

© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now