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06/10/2026 Martes 27 (Lc 10, 38-42)

hace 27 minutos
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Marta, Marta, te preocupas y te inquietas por muchas cosas, cuando una sola es necesaria. María ha escogido la mejor parte y no se la quitarán.

Las dos hermanas son amigas de Jesús. Viven juntas; no las separemos. Juntos deben andar trabajo e interioridad, acción y contemplación. Todo amigo de Jesús debe fomentar la interioridad estando sentado frecuentemente a los pies de Jesús escuchando su palabra; o se verá arrastrado por las preocupaciones diarias.

Marta representa a las personas volcadas hacia fuera. Saben que Jesús las quiere, se desviven por Él, pero no han descubierto quién es Él. No han hecho de Él el Señor de su casa. Ellas mandan y tratan de controlarlo todo. Dan órdenes al mismo Señor: Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en los quehaceres? Dile que me ayude.

Jesús no critica el servicio de Marta, sino su modo de hacerlo. Contagia nerviosismo y malestar. María hará el servicio de ungir los pies de Jesús, y la casa se llenará del olor del perfume (Jn 12, 3).

El Señor que nos manda atender a los prójimos, nos pide comenzar escogiendo la mejor parte. San Agustín escribe: Tenemos un solo Maestro. El verdadero Maestro habla desde dentro. Y añade: Escucha primero al que habla por dentro, y desde dentro habla después a los de fuera.

 

El Papa Francisco dice: Si queremos disfrutar de la vida con alegría, debemos aunar estas dos actitudes: por un lado, el estar a los pies de Jesús para escucharle mientras nos revela el secreto de cada cosa; por otro, ser diligentes y estar listos para la hospitalidad cuando Él pasa y llama a nuestra puerta con el rostro de un amigo que necesita un momento de descanso y fraternidad.

 

 
 
 

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