10/06/2026 Miércoles 10 (Mt 5, 17-19)
No penséis que he venido a abolir la ley o los profetas. No vine para abolir, sino para cumplir. Jesús, que no pretende destruir la ley, tampoco la considera intocable; quiere llevarla a su plenitud. No vale la interpretación farisea, literalista, de mínimos, de la ley. Jesús la interioriza, de modo que afecte también a los deseos y las motivaciones. El secreto del cumplimiento cabal de la ley es el amor. Así nos lo dice en la última cena: Éste es mi mandamiento: que os améis