top of page

04/07/2023 Martes 13 (Mt 8, 23-27)

  • 3 jul 2023
  • 2 Min. de lectura

Subió a la barca y sus discípulos le siguieron.

Habrían preferido quedarse disfrutando del momento. La multitud rodeaba a Jesús entusiasmada porque había curado a muchos enfermos. Incluso hubo quien se había acercado dispuesto a seguirle adondequiera que vayas (v 19). Pero Jesús decide marcharse y ellos, contrariados, le siguen. Todo esto sucede al atardecer.

De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero Él estaba dormido.

Lo están pasando mal; tratan desesperadamente de mantener la barca a flote. Mientras fuerzas destructoras campan a sus anchas, Jesús duerme. La imagen refleja muy acertadamente algunas situaciones límite que nos toca afrontar en algunos momentos de la vida a nivel personal, familiar, social o eclesial.

Acercándose ellos le despertaron diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! Díceles: ¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?

No se incorpora; responde recostado en el fondo de la barca. Nos hace evocar las palabras del salmo: Tú afirmas los montes con tu fuerza, ceñido de potencia; tú acallas el estruendo de los mares, el estruendo de las olas (Salmo 65, 7-8). La tempestad no le preocupa; le preocupa la poca fe de los discípulos. Está demostrando su señorío sobre las fuerzas de la naturaleza.

La fe, la confianza, hace con los miedos lo que el viento con las hojas secas: se los lleva por delante. Por eso necesitamos alimentar la fe, la confianza, para poder, también nosotros, dormir tranquilos en medio de cualquier tempestad. Alimentémonos de Evangelio.

Aquellos discípulos, con una fe-confianza más sólida, se habrían dicho unos a otros: No nos preocupemos. Dejémosle dormir tranquilo. No va a pasar nada. Si nos hundimos, nos hundimos todos. Y eso no puede suceder.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
22/04/2026 Miércoles 3º de Pascua (Jn 6, 35-40)

Cuando la Palabra de Dios toca fibras profundas del misterio de Dios, esa Palabra produce resonancias en muchos lugares de las Escrituras. Así sucede con lo que Jesús dice hoy: Yo soy el pan de la vid

 
 
 
21/04/2026 San Anselmo (Jn 6, 30-35)

La gente ha preguntado a Jesús: ¿Qué tenemos que hacer para trabajar en las obras de Dios? El único trabajo que es preciso hacer es creer en Jesús. La obra querida por Dios es la fe, don suyo y obra s

 
 
 
20/04/2026 Lunes 3º de Pascua (Jn 6, 22-29)

Os aseguro que me buscáis, no por las señales que habéis visto, sino porque os habéis hartado de pan. La gente ha comido bien y están satisfechos. Tanto que Jesús, conociendo que pensaban venir para l

 
 
 

Comentarios


© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
bottom of page