23/07/2026 Santa Brígida, patrona de Europa (Jn 15, 1-8)
- hace 5 horas
- 2 min de lectura
Santa Brígida (+1373), madre de ocho hijos, peregrina a Santiago y a Tierra Santa, teóloga y escritora, fundadora de la Orden del Salvador (las Brígidas), trabajó tenazmente por el regreso a Roma de los Papas de Avignon.
Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí si no permanece en la vid, así tampoco vosotros.
Permaneced. Hasta siete veces usa Jesús este verbo. Es una insistente invitación a estar continuamente adherido a Él. Esto garantiza la omnipotencia de mi oración: Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. Por el contrario, si no permanezco en Él, mis rezos serán inútiles, porque separados de mí no podéis hacer nada.
La savia de los sarmientos es la misma que la de la vid: el Espíritu. Espíritu que, poco a poco, conduce al discípulo al pleno conocimiento de la verdad. Poco a poco. Por eso que Jesús no tiene inconveniente en pasar por alto tantas carencias de los sarmientos.
Esta parábola de la vid y los sarmientos impide asociar la producción de frutos con el activismo. Esta parábola nos invita a fomentar la actitud sosegada de María de Betania que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra (Lc 10, 39).
Todos estamos llamados a ser místicos. El Papa Francisco invita a preguntarnos cómo es nuestra relación con Jesús: ¿Es una relación de intimidad? ¡Pero padre, esto es para los místicos! No; esto es para todos. Con pequeños pensamientos: Señor, sé que estás conmigo: dame la fuerza y haré lo que me digas. Que el Señor nos ayude a comprender, a sentir esta mística del permanecer en la que Jesús insiste tanto, tanto, tanto.
Comentarios