01/06/2020 María, Madre de la Iglesia (Jn 19, 25-34)
- 31 may 2020
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El año 2018 el Papa Francisco decidió que el lunes de Pentecostés celebremos a Santa María, Madre de la Iglesia. Es un apellido mariano que agradaba mucho a san Ambrosio allá por el siglo IV. Una santa del siglo XX, santa Teresa Benedicta de la Cruz, patrona de Europa, habría preferido: Santa María, Madre de la Humanidad redimida.
Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre.
La Madre. No es de muchas palabras. Se muestra locuaz solamente para alabar a Dios en el Magnificat. Por lo demás, poca cosa. Dice el Papa Francisco: Es curioso el lenguaje de María en los Evangelios: cuando habla al Hijo, es para decirle cosas que los demás necesitan; y cuando habla a los demás, es para decirles: Haced todo lo que Él os diga.
En la primera homilía pronunciada por el Papa Francisco para celebrar la memoria de Santa María, Madre de la Iglesia, sostuvo que la Iglesia, lo mismo que la Madre de Jesús, es mujer y es madre. Cuando quienes formamos parte de la Iglesia, de la humanidad redimida, perdemos la dimensión femenina, perdemos la verdadera identidad. Solamente viviendo nuestra dimensión femenina y maternal seremos fecundos. A todos, hombres y mujeres creyentes, nos queda mucho por aprender del lenguaje de una madre; ese lenguaje hecho de silencio, de sonrisa, de ternura, de entrañabilidad…
¡Madre, ayuda a nuestra fe! Abre nuestro oído a la Palabra. Ayúdanos a dejarnos tocar por su amor. Ayúdanos a fiarnos plenamente de Él. Enséñanos a mirar con los ojos de Jesús, para que Él sea la luz de nuestro camino (Papa Francisco).
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