top of page

01/08/2020 San Alfonso Mª de Ligorio (Mt 14, 1-12)

  • Foto del escritor: Angel Santesteban
    Angel Santesteban
  • 31 jul 2020
  • 2 Min. de lectura

Oyó el tetrarca Herodes la fama de Jesús y dijo a sus cortesanos: Ése es Juan el Bautista que ha resucitado y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos.

El Evangelista Marcos nos ofrece unos rasgos amables de Herodes: respetaba a Juan, le tenía por hombre honrado y santo, le protegía, hacía muchas cosas aconsejado por él, le escuchaba con agrado (Mc 6, 20). Pero debido a su ambición de poder, Herodes era un títere de su corte. Y un profeta, a la larga, no puede cohabitar con el poder. A la larga resulta incómodo para quien detenta cualquier tipo de poder. Y corre serio peligro de verse privado de su voz o de su vida. Juan Bautista denunció la inmoralidad de Herodes y la corrupción de su corte.

El rey se sintió muy mal. Pero, por el juramento y por los convidados, ordenó que se la dieran. Y así mandó decapitar a Juan en la prisión.

Los profetas lo tenían complicado; también hoy. Pensemos, por ejemplo, en Martín Luther King; o en algunos teólogos de tiempos recientes que tanto han sufrido y que han sido reivindicados después de muertos. No faltan hoy hombres y mujeres que se posicionan de manera crítica ante los abusos de poder en el entorno en que les toca vivir. Lo tienen difícil. Imaginemos la larga y amarga noche del Bautista en aquella prisión: la soledad, el sentimiento de abandono de todos… Cuando estaba en la cárcel sufrió la prueba de la noche en su alma. Esto conmueve: el más grande de los nacidos de mujer, manda a dos discípulos a preguntar a Jesús: ¿Eres tú o me he equivocado y tenemos que esperar a otro? (Papa Francisco).

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
29/01/2026 Jueves 3º (Mc 4, 21-25)

Y les dijo además: ¿Se enciende una lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? El Evangelio de hoy recoge cuatro mini-parábolas o sentencias de Jesús: lámpara y celemín, secreto y man

 
 
 
28/01/2026 Santo Tomás de Aquino (Mc 4, 1-20)

Salió un sembrador a sembrar. El sembrador es Él, Jesús. Salió a sembrar; solamente a sembrar. Sembró con prodigalidad, sin importarle que mucha semilla se perdiese. Sembró consciente de que la semill

 
 
 
27/01/2026 Martes 3º (Mc 3, 31-35)

Llegaron su madre y sus hermanos, se detuvieron fuera y lo mandaron llamar. Poco antes, el Evangelista Marcos nos ha dicho: Sus familiares salieron a calmarlo porque decían que estaba fuera de sí  (v.

 
 
 

Comentarios


© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
bottom of page