04/01/2021 Lunes del tiempo de Navidad (Jn 1, 35-42)
- 3 ene 2021
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Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: He ahí el Cordero de Dios.
El Bautista presenta a Jesús como EL CORDERO DE DIOS. El impacto es grande en los discípulos que le acompañaban, Andrés y Juan. Tanto que dejan a Juan y siguen a Jesús.
Al Evangelista Juan le encanta llamar a Jesús CORDERO DE DIOS. Es un símbolo que abraza dos realidades. La del Siervo de Isaías: Él ha sido molido por nuestras culpas… Como un cordero al degüello fue llevado… (Is 53…; leamos el capítulo entero). Y la del rito del cordero pascual (Ex 12), símbolo de la redención de Israel: Nuestro cordero pascual, Cristo, ha sido inmolado (1 Cor 5, 7).
Al Evangelista Juan le encanta también llamar a Jesús PASTOR: El buen pastor que da su vida por las ovejas (Jn 10, 11). Pastor y Cordero a la vez: El Cordero que está en medio del trono los apacentará y los guiará a los manantiales de las aguas de la vida (Apo 7, 17).
Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dice: ¿Qué buscáis?
Primeras palabras de Jesús en el Evangelio de Juan. Al final, las repetirá a María Magdalena: ¿A quién buscas? (Jn 20, 15). Pero será un QUIÉN, no un Qué. QUÉ y QUIÉN; dos etapas en la vida del cristiano. Para Andrés y Juan, fue el día más memorable de su vida. Intentarán que muchos tengan la misma experiencia: Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído y visto, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca de la Palabra de vida, os lo anunciamos… Para que nuestro gozo sea completo (1 Jn 1, 1-4).
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