top of page

04/01/2026 Domingo 2º después de Navidad (Jn 1, 1-18)

  • Foto del escritor: Angel Santesteban
    Angel Santesteban
  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

Y la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros.

Es la frase suprema del himno con el que Juan abre su Evangelio. Así es cómo Dios hace desaparecer la distancia entre Dios y el hombre. Dios se hace uno de nosotros, se hace cercano, muy cercano. Tan cercano que podría darnos vértigo, y provocar que nos echemos atrás recurriendo a protocoles y actitudes reverenciales para mantener la distancia. Este tiempo de Navidad debe ayudarnos a encontrarnos cómodos con la cercanía, con la intimidad, con la confianza. Saboreemos y disfrutemos la ternura de un Dios que se hace bebé en Belén. Como dice el Papa Francisco, invitémosle, sin miedo, a nuestra casa; mostrémosle sin reparos nuestras fragilidades. Invitémosle a que vea nuestras llagas. Es cierto, como dijo el centurión romano, que no somos dignos de hospedarle en nuestra casa. Pero también es cierto, como vemos en el publicano Zaqueo, que si le recibimos en nuestra casa tanto Él como nosotros nos sentiremos cómodos y contentos.

Y hemos contemplado su gloria.

Es el testimonio jubiloso del discípulo y evangelista Juan. Testimonio que repetirá al comienzo de su primera carta. Si pedimos a Juan que nos desvele los momentos en que contempló la gloria de Jesús, nos dirá que fueron muchos. Por ejemplo, en lo alto de la montaña, en compañía de Pedro y Santiago, de Elías y Moisés. Nos dirá que contempló también la gloria de Jesús después de la resurrección. Pero nos dirá que el momento más deslumbrante de contemplación de la gloria de Jesús fue el de la cruz. Allí experimentó como en ningún otro momento la grandiosidad del amor de Dios. Ahora quiere hacernos partícipes de su maravillosa experiencia: Os escribimos esto para que nuestro gozo sea completo (1 Jn 1, 4).

El día en que participemos de esa maravillosa experiencia haremos nuestras las palabras del himno navideño: Cantad, criaturas todas, – que todas estáis salvadas, - y con la boca quedaos – al Padre diciendo: GRACIAS. Amén.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
05/01/2026 Lunes del tiempo de Navidad (Jn 1, 43-51)

Natanael dice a Felipe: ¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno? Le dice Felipe: Ven y lo verás. Jesús alabará al Padre por ocultar estas cosas a los sabios y entendidos, y darlas a conocer a la gent

 
 
 
03/01/2026 Santísimo Nombre de Jesús (Jn 1, 29-34)

Juan Bautista ve a Jesús venir hacia él y dice: He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. La expresión Cordero de Dios  aparece varias veces en la misa, pero no tiene para nosotros el s

 
 
 

Comentarios


© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
bottom of page