top of page

04/12/2022 Domingo 2º de Adviento (Mt 3, 1-12)

  • 3 dic 2022
  • 2 Min. de lectura

Por aquellos días se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: Convertíos porque ha llegado el Reino de los Cielos.

Juan Bautista, precursor de Jesús, anuncia la llegada del Reino de Dios e invita a la conversión. Y cuando la gente le pregunte qué deben hacer para convertirse, les pedirá que el que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer que haga lo mismo (Lc 3, 11).

Jesús proclamará igualmente la presencia del Reino de Dios y también invitará a la conversión. Pero cuando la gente le pregunte qué deben hacer para convertirse, irá más lejos que el Bautista y les pedirá que crean en quien Dios ha enviado (Jn 6, 29).

La conversión que pide Jesús es más profunda y más difícil de calibrar que la del Bautista. Cuando Jesús habla de conversión no piensa tanto en una conducta, sino en una fe: Convertíos y creed en el Evangelio (Mc 1, 15). Pero la conversión del Bautista resultaba, y sigue resultando, más comprensible y accesible que la de Jesús. En parte porque su figura, con su extraña indumentaria y su vida austera con todo lo que esto representa, impacta más que la de Jesús.

Ni el Bautista ni Jesús piden la conversión como requisito para conseguir que el Reino de Dios llegue a nosotros. Ambos piden la conversión porque el Reino de Dios ya ha llegado. Sucede como con el hijo pródigo: antes de ser abrazado por su padre no había en él sino egoísmo; la conversión llegó mientras envuelto en los brazos del padre.

El Bautista bautizaba solamente con agua. Pero decía: Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Nosotros, seguidores de Jesús, corremos peligro de quedarnos con la religión del Bautista. Corremos el peligro de aspirar a una vida moralmente correcta adornada de rezos y sacramentos, en la que el Jesús de carne y hueso tiene poco espacio. Corremos peligro de vivir faltos del fuego de su Espíritu.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
25/04/2026 San Marcos, Evangelista (Mc 16, 15-20)

Compañero y colaborador de Pablo, muy útil para el ministerio (2 Tim 4, 11). También discípulo de Pedro, mi hijo Marcos (1 P 5, 13). Son muchos los comentaristas que, desde antiguo, han identificado a

 
 
 
24/04/2026 Viernes 3º de Pascua (Jn 6, 52-59)

¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Lo que Jesús es y dice no es comprensible para muchos; para la mayoría. Así ayer y así hoy. Y así tiene que ser. Lo dice Él mismo: A vosotros se os concede co

 
 
 
23/04/2026 Jueves 3º de Pascua (Jn 6, 44-51)

Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. No es que el subir al monte de la Transfiguración dependa del discípulo; Él eligió a quienes quiso. Tampoco es que tener fe sea una co

 
 
 

Comentarios


© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
bottom of page