top of page

06/02/2026 Santos Pablo Miki y compañeros (Mc 6, 14-29)

  • 5 feb
  • 2 Min. de lectura

Mandó el rey a uno de su guardia, con orden de traerle la cabeza de Juan. Se fue y le decapitó en la cárcel y trajo su cabeza en una bandeja.

El relato de la muerte del Bautista nos pone ante el misterio de Dios: ¡Qué insondables su decisiones, qué incomprensibles sus caminos! (Rm 11, 33). Es el preludio de la muerte de Jesús. Las muertes del Bautista y de Jesús nos dicen que ser consecuentes con la verdad conduce a vernos aplastados por los poderes hostiles a ella; poderes que dominan el mundo hasta que Jesús entregue a Dios Padre el Reino después de haber destruido todo principado, dominación y potestad (1 Cor 15, 24).

La muerte del Bautista tuvo lugar en la más absoluta soledad y oscuridad. Como la de Jesús. Como cualquier muerte. Pero quienes hemos recibido el don de la fe la afrontamos con una luz desconocida para el no creyente. Y esto, aunque lleguemos a experimentar miedo o angustia como Jesús: Jesús comenzó a sentir pavor y angustia (Mc 14, 33).

 

Deberíamos aprender a afrontar la muerte como un parto: La mujer, cuando va a dar a luz, está triste porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto (Jn 16, 21).

Deberíamos hacer de la muerte el momento culminante de fe, de confianza, de abandono en las manos de ABBÁ. Como lo fue para Jesús: Padre, en tus manos pongo mi espíritu (Lc 23, 46).

Deberíamos vivir el deterioro del cuerpo como una transfiguración, como una inmersión en el abrazo divino. Pero entretanto, no olvidemos que nosotros anunciamos un Mesías crucificado, escándalo para los judíos, locura para los paganos (1 Cor 1, 23).

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
05/04/2026 Domingo de Resurrección (Jn 20, 1-9)

El primer día de la semana, muy temprano, todavía a oscuras, va María Magdalena al sepulcro y observa que la piedra está retirada del sepulcro. El primer día de la semana.  Es decir, el día que sigue

 
 
 
03/04/2026 Viernes Santo (Jn 18, 1 - 19, 42)

Jesús tomó el vinagre y dijo: Todo se ha cumplido. Dobló la cabeza y entregó el espíritu. Contemplar al Crucificado con mirada cínica, como la de los dirigentes judíos, nos lleva a pensar en lo absurd

 
 
 

Comentarios


© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
bottom of page