top of page

13/06/2026 Inmaculado Corazón de María (Lc 2, 41-51)

  • 12 jun
  • 2 min de lectura

Su madre conservaba todas estas cosas en su corazón.

Ayer celebrábamos el corazón del Hijo, la misericordia; hoy celebramos el corazón de la Madre, la interioridad. Interioridad orante que hace que María aprenda a convivir con la angustia y la incomprensión. Interioridad orante que hace que María aprenda a escuchar y contemplar a su niño que se hace hombre.

María y José lo han pasado muy mal: tres días de angustia buscando a Jesús. Lo sucedido es claramente un anticipo del misterio pascual. María y José lo han pasado muy mal y no han entendido lo que Jesús les ha dicho, pero el amor, la fe y la oración lo superan todo.

Está bien celebrar esta fiesta del Inmaculado Corazón de María; como está bien celebrar tantas fiestas marianas que proclaman las grandezas que el Señor ha hecho en ella. Estas fiestas nos ayudan a volver siempre al Evangelio, donde encontramos a la María más auténtica, la mujer desorientada, la mujer que sufre tanto en su relación con José y con sus parientes y vecinos, la mujer de la vida monótona del día a día. Esa es la María más auténtica y más cercana. Esa es la María dichosa por haber creído.

 

Santa Teresita, muy devota de la madre de Jesús, escribe: Para que un sermón de la Virgen me guste y me aproveche, tiene que hacerme ver su vida real, no su vida imaginaria. Nos la presentan inaccesible. Deberían decir que ella vivía de fe, igual que nosotros, y probarlo por el Evangelio, donde leemos: no comprendieron lo que quería decir.

 

María, como Jesús, fue siempre creciendo en sabiduría; siempre aprendiendo. Su escuela fue la contemplación; y su libro, la cruz.

 

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
28/07/2026 Martes 17 (Mt 13, 35-43)

Explícanos la parábola de la cizaña en el campo. Jesús quiere hacernos ver que el bien y el mal se encuentran juntos, también en los campos mejor cuidados. Nada de pensar que unos son los buenos y otr

 
 
 
27/7/2026 Lunes 17 (Mt 13, 31-35)

El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo. Con la parábola de la más pequeña de las semillas, Jesús quiere infundir confianza. La necesitamos, ya que nu

 
 
 
26/07/2026 Domingo 17 (Mt 13, 44-52)

El reino de Dios es semejante a un tesoro escondido en un campo: lo descubre un hombre, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, vende todas sus posesiones para comprar aquel campo. La fe, la verdade

 
 
 

Comentarios


© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
bottom of page