top of page

17/09/2020 Jueves 24 (Lc 7, 36-50)

  • 16 sept 2020
  • 2 min de lectura

Un fariseo le invitó a comer.

No todos los fariseos eran fanáticos. Los había liberales y civilizados. Algunos llegaban a invitar a Jesús a sus casas. Pero, en el fondo, eran fariseos. Y siendo moralmente irreprochables, se sentían autorizados para juzgar a los demás.

En esto, una mujer, pecadora pública…, llorando, se puso a bañarle los pies con sus lágrimas y a secárselos con el cabello.

El fariseo siente desprecio hacia la mujer y repugnancia ante aquella escena poco edificante. Le gustaría echarla de su casa de malas maneras, pero la presencia del Jesús le frena. Por el contrario, a Jesús se le alegra el corazón al constatar el gozo de la mujer que se sabe plenamente perdonada. Es muy cierto que solamente el amor nos permite conocer verdaderamente a una persona.

Un acreedor tenía dos deudores: uno le debía quinientas monedas y otro cincuenta. Como no podían pagar, les perdonó a los dos la deuda. ¿Quién de ellos le tendrá más afecto?

Quien no es consciente de su pecado, quien se cree bueno, no siente la necesidad de perdón; como no recibe perdón, no ama tanto. Quien es consciente de su pecado, siente la necesidad del perdón; es perdonado y ama más. Y esto se pone de manifiesto en su relación con Dios y con los prójimos. En su vida dominan el agradecimiento a Dios y la benevolencia hacia los prójimos.

Al que se le perdona poco, poco afecto siente.

Quien no sabe de pecado, no sabe de perdón. Y quien no sabe de perdón, no sabe de salvación. La mujer sabía mucho de pecado, de perdón y de salvación. Su agradecimiento provoca que supere el amor razonable y calculador y le lleve a romper con todo protocolo social o religioso.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
02/09/2026 Miércoles 22 (Lc 4, 38-44)

La suegra de Pedro estaba con fiebre muy alta y le suplicaban que hiciera algo por ella. El gesto de Jesús con la suegra de Pedro tiene distintos matices en los sinópticos. En Mateo: la tomó de la man

 
 
 
01/09/2026 Martes 22 (Lc 4, 31-37)

Había en la sinagoga un hombre poseído por el espíritu de un demonio inmundo, que se puso a gritar: ¿Qué tienes contra nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: el Santo de

 
 
 
31/08/2026 Lunes 22 (Lc 4, 16-30)

Fue a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre entró un sábado en la sinagoga y se puso en pie para hacer la lectura. En el Evangelio de Lucas, la actividad pública de Jesús comienza en la

 
 
 

Comentarios


© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
bottom of page