top of page

18/04/2026 Sábado 2º de Pascua (Jn 6, 16-21)

  • 17 abr
  • 2 min de lectura

Al atardecer bajaron los discípulos a la orilla del mar, y subiendo a una barca, se dirigían al otro lado del mar.

La frase que precede a este Evangelio dice: Sabiendo Jesús que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte Él solo. La multitud, satisfecha su hambre con la multiplicación de unos pocos panes y peces, quería proclamarle rey. También los discípulos participaban de aquel fervor colectivo. Pero Jesús, nada amigo de populismos, se les escapa y, despechados, deciden hacer solos la travesía. Mateo y Marcos dicen que Jesús obligó a los discípulos a subir a la barca mientras Él despedía a la gente. De cualquiera de las maneras, obligados por Jesús o por cuenta propia, siempre decepcionados, se encuentran solos en la barca.

Había oscurecido y Jesús todavía no había venido a ellos. Soplaba un viento recio y el lago se encrespaba.

Esta narración del Evangelio, dice el Papa Francisco, contiene un rico simbolismo y nos hace reflexionar sobre nuestra fe. La barca es la vida de cada uno de nosotros. El viento contrario representa las dificultades y las pruebas.

Están solos en la barca. Son momentos angustiosos: el viento, el oleaje, la oscuridad… El miedo les trastorna; al ver a Jesús caminar sobre la aguas, gritan: Es un fantasma (Mt 14, 26). Jesús les asusta más que la tormenta. Con miedo, cualquier cosa asusta. Con fe, nada nos turba, nada nos espanta. Él les dijo: Soy yo, no temáis. Tal como se presentó Dios a Moisés (Ex 3, 14), así se presenta Jesús a los suyos. Donde hay fe, no hay miedo; donde hay fe, hay audacia; por la confianza plena en el Señor.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
31/07/2026 San Ignacio de Loyola (Mt 13, 54-58)

Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe. La fe es un regalo muy grande. Nos cuesta enterarnos de ello; como les costó a los primeros discípulos: ¡Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestro

 
 
 
30/07/2026 Jueves 17 (Mt 13, 47-53)

Un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo. Su tesoro. El tesoro del que sacamos lo nuevo y lo antiguo e

 
 
 

Comentarios


© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
bottom of page