top of page

22/07/2025 Santa María Magdalena (Jn 20, 1-2; 11-18)

  • 21 jul 2025
  • 2 Min. de lectura

El primer día de la semana, muy temprano, todavía a oscuras, va María Magdalena al sepulcro.

Todavía a oscuras. Como con Magdalena, así con todo discípulo en las primeras etapas del camino: mucho el fervor, poca la fe. Le buscamos donde no está y le queremos con el sentimiento más que con la fe. Y a oscuridad nos atrae más que la luz. De hecho, cuando Jesús se acerca a Magdalena, ella, que tiene los ojos clavados en la oscuridad del sepulcro, tendrá que volverse dos veces para poder tener los ojos fijos solamente en Él. A todos nos cuesta mucho liberarnos de la trampa que somos nosotros mismos con nuestras fragilidades y pecados. Y necesitamos urgentemente esa liberación ya que, para entender lo que realmente somos, tenemos que mirarnos a la luz de Jesús, con los ojos de Jesús.

María estaba frente al sepulcro, afuera, llorando.

Vivimos experiencias semejantes a la de Magdalena cuando todo parece desmoronarse, cuando el suelo se nos hunde. Es que todo discípulo, para tener la experiencia transformante del encuentro con el Resucitado, necesita pasar por la prueba de verse al borde del abismo. Es entonces cuando el Señor se hace presente y nos llama con nuestro nombre propio.

Jesús le dice: ¡María!

Es un momento para ser contemplado. Contemplado a la luz del libro del Cantar de los Cantares: Me levanté y recorrí la ciudad buscando al amor de mi alma; lo busqué y no lo encontré (Cantar 3, 2). 

 

Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.

 

El encuentro con el Resucitado conduce a la misión, porque la experiencia del Resucitado está destinada también a otros.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
16/04/2026 Jueves 2º de Pascua (Jn 3, 31-36)

Quien viene de arriba está por encima de todos. Ese es Jesús. San Pablo lo repite en sus cartas: Es el primero en todo; todo tiene en Él su consistencia; lo sometió todo bajo sus pies, lo que está en

 
 
 
15/04/2026 Miércoles 2º de Pascua (Jn 3, 16-21)

Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único. Si el amor del Padre al mundo llega hasta el extremo de entregar a su Hijo único, el  amor del Hijo al mundo, prolongación del amor del Padre, lle

 
 
 
14/04/2026 Martes 2º de Pascua (Jn 3, 7b-15)

No te extrañes si te he dicho que hay que nacer de nuevo. ¡Nacer de nuevo! Difícil tarea. Aunque nada es difícil para el Espíritu de Jesús, el viento que sopla hacia donde quiere: que oyes su rumor,

 
 
 

Comentarios


© 2019 Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Joaquín de Navarra

  • Facebook Black Round
bottom of page