17/01/2026 San Antonio, abad (Mc 2, 13-17)
Salió de nuevo por la orilla del lago. Hermosa estampa. No vemos a Jesús presa de ansiedades o prisas. Se lo toma todo con mucha calma, tanto en su paseo mañanero por la orilla del lago como cuando, más tarde, esté sentado a la mesa en casa de Leví. Vive lo que predica: No andéis preocupados (Mt 6, 34). Pedro, que acompañaba a Jesús y que aprendió de Él a vivir tranquilo, nos dice: Confiadle todas vuestras preocupaciones, pues Él cuida de vosotros (1 P 5, 7). Los escribas d