30/04/2026 Jueves 4º de Pascua (Jn 13, 16-20)
Os aseguro que el esclavo no es más que su señor, ni el enviado más que el que lo envía. Jesús se está despidiendo. Sentado a la mesa de la última cena, habla a los discípulos después de haberles lavado los pies. El lavatorio de los pies es una lección de humildad; pero es, sobre todo, una elocuente revelación de Dios. Un Dios que, como escribe un fraile capuchino, adopta una postura difícil, inaudita: a los pies del hombre. Una postura incómoda porque nos interpela, porque e