01/06/2026 San Justino (Mc 12, 1-12)
Un hombre plantó una viña, la rodeó con una tapia, cavó un lagar y construyó una torre; se la arrendó a unos viñadores y se marchó. La viña designa tanto al Israel histórico como a una realidad siempre actual. La viña es el pueblo de Dios. En aquel momento, el pueblo judío; hoy, la humanidad entera. Los viñadores son, en aquel momento, los dirigentes judíos; hoy, todos y cada uno de nosotros. Tanto amó Dios al mundo, a su viña, que entregó a su Hijo. Jesús deja claro que nada