26/06/2026 Viernes 12 (Mt 8, 1-4)
Un leproso se le acercó, se postró ante Él y le dijo: Señor, si quieres, puedes sanarme. Él extendió la mano y le tocó diciendo: Lo quiero, queda sano. Escena para una sabrosa contemplación. Fijamos la atención en el leproso. Nos maravillamos ante su atrevimiento: se acerca a Jesús saltándose las normas que le obligan a mantener distancias. Nos sorprendemos ante su descaro: se postra ante Jesús obligándole a detenerse. Nos asombramos ante su fe: no tiene la menor duda de que