13/05/2026 Miércoles 6º de Pascua (Jn 16, 12-15)
Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis con ellas por ahora. Jesús no tiene prisa. Sabe que todo llegará a su hora. Cada discípulo tiene la suya. Eso es cosa del Espíritu. Pablo lo explica así: Cuando yo era niño, hablaba como niño; al hacerme hombre, dejé todas las cosas de niño (1 Cor 13, 11). El camino del discípulo está jalonado de descubrimientos ofrecidos por el Espíritu: que si una novedosa percepción, que si una esplendorosa clarividencia… Algo que creíamos