01/09/2026 Martes 22 (Lc 4, 31-37)
Había en la sinagoga un hombre poseído por el espíritu de un demonio inmundo, que se puso a gritar: ¿Qué tienes contra nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: el Santo de Dios. Todos los presentes quedan asombrados. En otras ocasiones, la gente se asombra ante el señorío de Jesús sobre la enfermedad, sobre las fuerzas de la naturaleza…, o de la misma muerte. Esto, para nosotros creyentes, es motivo de profundo consuelo, porque sabemos que cualqui