05/07/2026 Domingo 14 (Mt 11, 25-30)
¡Te alabo, Padre, Señor de cielo y tierra porque, ocultando estas cosas a los sabios y entendidos, se las diste a conocer a la gente sencilla. Sí, Padre, ésa ha sido tu elección. Jesús se estremece de gozo ante el Padre-Dios. Es un Dios que no puede ser mejor. Es un Dios que, siendo todopoderoso y eterno, se enamora de lo débil, de lo pobre, de lo pequeño. Uno podría preguntarse: Este Dios y Padre nuestro, tan estupendo, ¿no podía haber creado un mundo mejor y unos seres huma