07/03/2026 Sábado 2º de Cuaresma (Lc 15, 1-3; 11-32)
Un hombre tenía dos hijos. Es la última de las tres parábolas de la misericordia. Cuando leemos una, tengamos en cuenta las otras dos. Por dos razones. La primera razón, porque hay algo diferente en las tres. Algo inerte, como una moneda, se pierde porque depende de la ley de la gravedad. Algo vivo, como una oveja, tiene autonomía, pero le pierde el instinto. Algo libre, como un ser humano, se pierde porque… vendido al poder del pecado (Rm 7, 14). La segunda razón, porque ha