23/04/2026 Jueves 3º de Pascua (Jn 6, 44-51)
Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. No es que el subir al monte de la Transfiguración dependa del discípulo; Él eligió a quienes quiso. Tampoco es que tener fe sea una conquista, o que la tengamos por el hecho de haber nacido en un país de cristiandad. El acceso al Padre y a Jesús es don personal. ¡Cosas de Dios! Bien lo dice el salmo: En vano os levantáis temprano y retrasáis el descanso, los que coméis un pan de fatigas; ¡si se lo da a sus amig