27/03/2026 Viernes 5º de Cuaresma (Jn 10, 31-42)
Por ninguna obra buena te apedreamos, sino por la blasfemia, porque siendo hombre te haces Dios. Las manos de los judíos están con frecuencia ocupadas con piedras. Como en el episodio de la mujer adúltera (8, 7). Jesús no maneja piedras. Ninguno de sus seguidores debe hacerlo. Nada de piedras en las manos, en la cabeza, en la lengua, en el corazón. Los judíos no creen a Jesús. A pesar de sus milagros. Pero hay que decir en descargo de ellos que es normal no creer. Porque,